🛠️Reparaciones Simples
← Volver al blog
Mantenimiento·6 min de lectura

Problemas eléctricos comunes en casa y cómo solucionarlos

Los problemas eléctricos más frecuentes en hogares argentinos: cortocircuitos, saltan las térmicas, enchufes que no funcionan y más.

Problemas eléctricos comunes en casa y cómo solucionarlos

Vivir en una casa significa lidiar con problemas eléctricos de vez en cuando. Se corta la luz en un ambiente, salta la térmica sin razón aparente, un enchufe deja de funcionar, la llave de luz hace ruido o directamente tenés una lámpara que parpadea como si estuviera poseída. Muchos de estos problemas los podés resolver vos mismo sin llamar a un electricista. En esta guía te contamos cuáles son los problemas eléctricos más comunes en los hogares argentinos y cómo solucionarlos paso a paso.

1. Salta la térmica constantemente

Este es el problema más frecuente y también el más molesto. La térmica salta y tenés que ir a levantarla cada dos por tres. Las causas posibles son varias:

Sobrecarga del circuito: Es la causa más común. Tenés muchos aparatos enchufados en el mismo circuito y la corriente total supera el amperaje de la térmica. Por ejemplo, si tenés una térmica de 10A y enchufás un microondas, un lavarropas y un calefactor en el mismo circuito, vas a tener problemas. La solución es simple: distribuí los aparatos en distintos enchufes que sepan que están en circuitos diferentes. Si no sabés qué enchufes pertenecen a cada circuito, fijate en el tablero y probá levantando las térmicas una por una para ver qué se corta.

Cortocircuito: Cuando un cable fase toca un cable neutro o una masa metálica, la corriente se dispara al instante y la térmica salta de golpe. Si la térmica salta en el momento exacto en que enchufás un aparato, el problema está en ese aparato. Desenchufalo y probá de nuevo. Si la térmica sigue saltando sin tener nada enchufado, el corto está en la instalación. Revisá enchufes y llaves de luz de ese circuito. A veces un cable pelado está haciendo contacto con algo que no debe.

Térmica defectuosa: Si descartaste sobrecarga y cortocircuito y la térmica sigue saltando, puede que la térmica misma esté fallando. Las térmicas viejas pierden sensibilidad o se quedan trabadas. Probá cambiarla por una nueva del mismo amperaje. Son baratas y fáciles de cambiar.

2. Salta el disyuntor diferencial

El disyuntor diferencial salta cuando hay una fuga de corriente a tierra. Esto puede ser por:

Electrodoméstico con pérdida: Un lavarropas, un termotanque o una heladera puede tener una pérdida mínima que con el tiempo hace saltar el disyuntor. Para identificarlo, desenchufá todos los aparatos del circuito donde salta. Andá levantando el disyuntor y después enchufá los aparatos de a uno. Cuando enchufés el que tiene la pérdida, va a saltar de nuevo.

Instalación vieja o húmeda: En baños y cocinas, la humedad puede hacer que los cables pierdan corriente a tierra. Revisá si hay filtraciones de agua cerca de enchufes o cajas de conexión. A veces secar bien las uniones y pasarle cinta aisladora nueva soluciona el problema.

Problema en la jabalina: Si la jabalina de tierra está oxidada o mal conectada, el disyuntor puede saltar sin motivo. La jabalina es una barra de metal enterrada que disipa las fugas de corriente. Con el tiempo se oxida y pierde efectividad. Solo un electricista matriculado puede medir la resistencia de la jabalina y determinar si hay que cambiarla.

3. Enchufe que no funciona

Tenés un enchufe donde enchufás algo y no anda. Las causas más comunes:

Conexión floja: Con el uso, los tornillos de los bornes del enchufe se aflojan y el cable pierde contacto. Sacá la tapa del enchufe, verificá que los cables estén bien ajustados y si están flojos, apretalos con el destornillador.

Cable cortado o quemado: A veces la punta del cable se quema por una sobrecarga pasada o por mal contacto. Cortá la parte quemada y pelá un tramo nuevo. Si el cable está muy corto, vas a tener que empalmar un pedazo nuevo.

Enchufe dañado: Los enchufes se desgastan. Las patas de metal pierden presión y el contacto se vuelve intermitente. Cambiá el enchufe por uno nuevo. Es barato y se hace en diez minutos siguiendo los pasos de nuestra guía de cómo cambiar un enchufe.

El circuito está cortado por la térmica: Parece una boludez pero mucha gente llama al electricista porque un enchufe no funciona y resulta que la térmica de ese circuito está bajada. Antes de desarmar nada, andá al tablero y fijate que todas las térmicas estén arriba.

4. Llave de luz que no funciona

Una llave que no prende la luz puede tener varios problemas:

Llave quemada o desgastada: Los contactos internos de la llave se queman con el tiempo. La solución es cambiar la llave. Es un arreglo barato y fácil.

Conexión floja en los bornes: A veces el cable se zafó del borne. Sacá la tapa de la llave, verficá que los cables estén ajustados.

Problema en la lámpara: Antes de culpar a la llave, asegurate de que el problema no sea la lámpara. Cambiá la lámpara por una que sepas que funciona o probá la que no anda en otro artefacto para descartar.

Fase y neutro invertidos: Si al cambiar una llave combinada conectaste mal los cables, la luz puede no funcionar o funcionar mal. Revisá el esquema de conexión.

5. Lámpara que parpadea

Las lámparas LED a veces parpadean y eso es re molesto.

Lámpara LED de baja calidad: Las lámparas LED baratas no tienen buen filtro y parpadean. Cambiala por una de marca reconocida como Philips, Osram o Sica.

Dimmer incompatible: Si tenés la luz regulada con un dimmer o atenuador, puede que la lámpara LED no sea compatible. Las lámparas LED necesitan dimmers especiales diseñados para LED.

Mala conexión en el portalámparas: A veces el cable está haciendo falso contacto en el portalámparas. Revisá la conexión del cable en el centro del portalámparas y asegurate de que esté bien apretada.

Problema en la instalación: Si tenés una instalación muy vieja con cables que tienen pérdidas, eso puede hacer que las lámparas parpadeen. Para confirmar, probá la misma lámpara en otro ambiente de la casa. Si ahí no parpadea, el problema es de la instalación de ese ambiente.

6. Enchufe o llave caliente

Si tocás un enchufe o una llave de luz y está caliente, tenés un problema más serio.

Conexión floja: Cuando un cable está flojo, se genera resistencia al paso de la corriente y eso produce calor. El calor puede derretir el plástico del enchufe y provocar un incendio. Revisá y ajustá todas las conexiones.

Sobrecarga: El aparato que enchufaste consume más de lo que el enchufe o el cable pueden soportar. Desenchufá los aparatos de alto consumo de ese enchufe.

Enchufe dañado: Cambiá el enchufe de inmediato.

7. Olor a quemado en el tablero

Si sentís olor a plástico quemado cerca del tablero eléctrico, lo mejor es llamar a un electricista. Podés mirar el tablero para ver si ves alguna térmica derretida o cables quemados, pero no toques nada si no estás seguro de lo que estás haciendo. Cortá la corriente general si el olor es muy fuerte y llamá a un profesional.

Prevención: lo mejor es anticiparse

Para evitar la mayoría de estos problemas, hacé una revisión anual de la instalación eléctrica. Fijate que las térmicas estén en buen estado, que ningún enchufe esté flojo, que las llaves de luz funcionen bien y que no haya olor a quemado en ningún lado. Si tenés una casa vieja, considerá cambiar los cables, que pueden tener la aislación reseca y peligrosa. Y siempre, siempre, usá materiales de buena calidad. Lo barato en electricidad termina saliendo caro, y a veces muy caro.

¿Te resultó útil este artículo?

También te puede interesar