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Gas·7 min de lectura

Cómo elegir un detector de gas para tu hogar

Los detectores de gas salvan vidas. Te ayudamos a elegir el mejor detector de gas natural o envasado para tu casa en Argentina.

Cómo elegir un detector de gas para tu hogar

En Argentina, el gas es la principal fuente de energía en los hogares. Lo usamos para calentar el agua, cocinar y calefaccionar la casa. Pero el gas también es peligroso: una pérdida puede causar una explosión o una intoxicación por monóxido de carbono. Por suerte, los detectores de gas existen justamente para prevenir estas tragedias.

En los últimos años, cada vez más hogares argentinos están instalando detectores de gas, pero mucha gente no sabe cuál elegir ni cómo instalarlos correctamente. En esta guía te vamos a explicar todo lo que necesitás saber para comprar el detector de gas adecuado para tu casa.

Tipos de gas

Antes de elegir un detector, hay que entender qué tipo de gas tenemos en casa. En Argentina, los dos tipos más comunes son:

Gas natural

Es el gas que llega por cañería. Mayoritariamente es metano. Es más liviano que el aire, así que cuando hay una pérdida, el gas tiende a subir y acumularse cerca del techo.

Gas envasado (garrafa o tubo)

Es el gas licuado de petróleo, principalmente propano o butano. Se usa en zonas donde no llega la red de gas natural. Es más pesado que el aire, entonces cuando hay una pérdida, el gas se acumula cerca del piso.

Esta diferencia es clave porque determina dónde hay que instalar el detector. Un detector para gas natural se instala cerca del techo, mientras que un detector para gas envasado se instala cerca del piso.

Detectores de gas versus detectores de monóxido de carbono

Hay dos tipos de detectores que suelen confundirse. El detector de gas detecta pérdidas de gas combustible (metano, propano, butano) antes de que se acumule lo suficiente como para explotar o intoxicar. El detector de monóxido de carbono detecta la presencia de CO, que es un gas que se produce cuando la combustión es incompleta y que es letal en concentraciones bajas.

Algunos aparatos vienen combinados: detectan gas combustible y monóxido de carbono al mismo tiempo. Estos son los más recomendables porque te cubren los dos peligros principales.

Sensores: cuál es mejor

Los detectores de gas usan distintos tipos de sensores. Los más comunes son:

Sensor semiconductor

Es el más barato y el más común en los detectores económicos. Funciona con un elemento que cambia su resistencia eléctrica cuando detecta gas. Son sensibles y responden rápido, pero pueden dar falsas alarmas con vapores de alcohol, aerosoles o productos de limpieza. Duran entre tres y cinco años.

Sensor catalítico

Mide la concentración de gas mediante una reacción química en la superficie de un elemento sensor. Son más precisos que los semiconductores y dan menos falsas alarmas. Se usan sobre todo en entornos industriales, pero también los hay para hogar. Su vida útil es similar, de unos tres a cinco años.

Sensor infrarrojo

Es el más preciso y confiable de todos. Usa luz infrarroja para detectar la presencia de gas. No se desgasta con el tiempo, no da falsas alarmas y puede durar hasta diez años o más. El problema es que es más caro, pero si querés lo mejor, esta es la opción.

Qué características buscar en un detector

A la hora de comprar un detector de gas, fijate en estas características:

Tipo de gas

Asegurate de que el detector sea para el tipo de gas que tenés en tu casa. Algunos detectores son universales y detectan ambos tipos, pero muchos están diseñados para uno solo. Si tenés gas natural, comprá un detector de metano (CH4). Si tenés garrafa, comprá uno de GLP (propano/butano).

Fuente de alimentación

Los detectores pueden ser a batería, enchufables a 220V, o cableados a la instalación eléctrica.

Los que van a batería son fáciles de instalar pero hay que acordarse de cambiar las pilas. Los enchufables son prácticos pero ocupan un tomacorriente y si se corta la luz, no funcionan a menos que tengan batería de respaldo. Los cableados son los más profesionales pero requieren instalación eléctrica.

El mejor compromiso es un detector enchufable con respaldo de batería. Así funciona incluso si se corta la luz.

Nivel de alarma

Los detectores tienen que activar la alarma antes de que la concentración de gas llegue al 10% del límite inferior de explosividad (LIE). Eso es el estándar de seguridad. Fijate en las especificaciones del producto que cumple con este requisito.

Volumen de la alarma

La alarma tiene que ser lo suficientemente fuerte como para escucharse en toda la casa, incluso de noche. Buscá detectores con alarma de al menos 85 decibeles. Algunos modelos vienen con luz estroboscópica para personas con problemas de audición.

Función de autodiagnóstico

Algunos detectores hacen un autotest periódico para verificar que el sensor funciona correctamente. Si el detector no pasa el test, emite un aviso. Esto es importante porque con el tiempo los sensores se degradan y si no te enterás, podés quedar sin protección.

Certificaciones

En Argentina, los detectores de gas tendrían que cumplir con la norma IRAM. Si ves el sello IRAM en el producto, es una garantía de que cumple con los estándares de seguridad del país. También existen certificaciones internacionales como UL, CSA o CE, que son válidas pero no reemplazan a la IRAM.

Dónde instalar el detector

La ubicación es clave para que el detector funcione bien.

Para gas natural

Como el gas natural es más liviano que el aire, el detector va cerca del techo, a unos 30 centímetros del cielorraso. No lo pongas en el techo mismo porque ahí hay "zonas muertas" donde el aire no circula bien. Tampoco lo pongas cerca de ventanas, ventiladores o rejillas de ventilación, porque el movimiento del aire puede dispersar el gas antes de que llegue al detector.

Para gas envasado (garrafa)

Como el gas envasado es más pesado que el aire, el detector va cerca del piso, a unos 30 centímetros del suelo. Misma advertencia: no lo pongas en lugares con mucha corriente de aire.

Dónde NO poner el detector

Hagas lo que hagas, no pongas el detector:

  • En el baño o en la cocina muy cerca de la hornalla, porque el vapor y la humedad pueden dañar el sensor y causar falsas alarmas.
  • Al aire libre (balcón, terraza), porque las condiciones climáticas lo pueden arruinar.
  • Detrás de cortinas, muebles o en lugares donde el aire no circule.
  • Muy cerca de la caldera, calefón o estufa, porque las pequeñas emisiones normales de estos aparatos pueden activar falsas alarmas.

La cantidad ideal

Lo ideal es tener un detector por cada ambiente donde haya un artefacto a gas. Como mínimo, uno en el ambiente donde está el calefón o la caldera, y otro donde esté la estufa principal. Si tenés un detector solo en la cocina y el calefón está en el baño, una pérdida en el baño no se va a detectar hasta que el gas llegue a la cocina, que puede ser demasiado tarde.

Mantenimiento del detector

El detector de gas no es un aparato que se compra y se olvida. También necesita mantenimiento.

Una vez por mes, pasale un paño seco para sacar el polvo. No uses productos de limpieza ni aerosoles cerca del detector. Probá la alarma presionando el botón de test que tienen todos los modelos.

Cambiá las pilas si el detector tiene batería, o al menos verificá que las pilas estén cargadas. La mayoría de los detectores tienen un LED que parpadea o un aviso cuando la batería está baja.

Respetá la vida útil del sensor. Los detectores de gas no son eternos. La mayoría dura entre tres y cinco años, aunque los infrarrojos pueden durar hasta diez. Fijate en el manual cuándo vence y ponele un recordatorio para cambiarlo.

Cuánto sale un detector de gas en Argentina

Los precios varían mucho según el tipo de sensor y las funciones. Un detector básico de sensor semiconductor puede conseguirse por unos pocos miles de pesos. Uno de sensor catalítico con pantalla digital está en un rango medio. Un detector infrarrojo con alarma y autodiagnóstico puede salir más caro, pero es una inversión en seguridad que vale la pena.

Comparado con el costo de una intoxicación o de una explosión, el precio de cualquier detector es ridículamente barato. Si estás dudando entre comprarlo o no, pensá que es como un seguro de vida que te avisa antes de que pase algo.

Conclusión

Un detector de gas es uno de los aparatos más importantes que podés tener en tu casa. Elegir el correcto depende del tipo de gas que uses, del lugar donde lo instales y del presupuesto que tengas. Lo más importante es que lo compres, lo instales bien y le hagas el mantenimiento correspondiente.

No esperes a que pase una desgracia para pensar en la seguridad. Comprá un detector de gas, instalalo correctamente y dormí tranquilo sabiendo que tu familia está protegida.

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