Esas líneas negras en las juntas de la ducha
Te fijás en las juntas de la ducha y ves esas líneas negras que antes eran blancas. Alrededor de la bañera, en la unión de la mesada con la pared, en el borde del lavamanos. Por más que las limpies con lavandina, cepillo y detergente, las manchas negras vuelven a los pocos días. A veces el hongo está tan profundo que ya no sale ni frotando fuerte.
Las juntas de silicona del baño se ponen negras por el hongo que crece en la humedad constante. El agua y el jabón quedan atrapados en los bordes de la silicona, y con el calor y la falta de ventilación, el hongo se instala. No es solo feo: las juntas en mal estado dejan pasar agua detrás de los azulejos, lo que puede generar filtraciones, paredes húmedas y problemas más serios.
Cambiar las juntas del baño es un trabajo que cualquiera puede hacer en una tarde. No necesitás ser plomero ni albañil. Con las herramientas correctas y un poco de paciencia, dejás las juntas como nuevas y te olvidás del hongo por años.
Herramientas que vas a necesitar
Todo esto lo comprás en la ferretería:
- Silicona selladora para baños y cocinas (blanca o transparente, con fungicida incluido)
- Pistola calafateadora (para aplicar la silicona)
- Cortador de juntas o un cuchillo filoso (para sacar la silicona vieja)
- Destornillador plano chico
- Trapo limpio y alcohol o acetona
- Cinta de papel (para proteger los bordes)
- Un balde chico con agua y jabón
- Guantes de goma
- Opcional: removedor de silicona químico si está muy pegada
- Opcional: esponja o palito de helado (para alisar la junta)
No compres silicona genérica. Buscá la específica para baños, que tiene aditivos antimoho. La diferencia de precio es mínima y la duración es mucho mayor.
Paso a paso para sellar las juntas
1. Sacá toda la silicona vieja
Este es el paso más importante y el que más tiempo lleva. La silicona nueva no agarra bien si queda resto de la vieja. Con el cortador de juntas o el cuchillo filoso, cortá la silicona vieja a lo largo de toda la junta. Pasá el destornillador plano para levantar los bordes y tirá de la silicona con la mano. Si está muy pegada, usá el removedor químico: aplicá, esperá unos minutos y raspá.
Sacá toda la silicona, no dejes ni restos. Si ves que hay hongo negro en el borde del azulejo o en la bañera, limpiá bien con lavandina o con alcohol y un cepillo de dientes viejo antes de seguir. El hongo que queda abajo de la nueva silicona va a seguir creciendo y va a traspasar.
2. Limpiá y secá bien la superficie
Una vez que sacaste toda la silicona vieja, limpiá la junta con alcohol o acetona para sacar restos de grasa, jabón y mugre. Pasá un trapo limpio y seco. Después dejá secar al menos dos horas. La superficie tiene que estar completamente seca antes de aplicar la silicona nueva. Si queda humedad atrapada, la silicona no se adhiere bien y se despega a los pocos días.
Si la zona donde va la junta está húmeda por filtraciones de la ducha, resolvé el problema antes de sellar. Usá un secador de pelo para secar bien la junta si tenés apuro.
3. Protegé los bordes con cinta de papel
Pegá cinta de papel a lo largo de ambos lados de la junta: una tira sobre el azulejo y otra sobre la bañera, el lavamanos o la mesada. Dejá el espacio de la junta al descubierto. La cinta te va a ayudar a hacer una línea recta y prolija, y te evita manchar las superficies con silicona fresca.
Si nunca aplicaste silicona antes, este paso es obligatorio. Vas a cometer errores y la cinta te salva de tener que limpiar silicona seca de los azulejos después.
4. Aplicá la silicona nueva
Cargá el cartucho de silicona en la pistola calafateadora. Cortá la punta del cartucho en ángulo de 45 grados, a unos 5 milímetros de la punta. Esto te da un agujero del tamaño justo para la junta.
Aplicá la silicona de forma continua a lo largo de toda la junta, moviendo la pistola suavemente mientras apretás el gatillo. No hace falta que quede perfecta en este paso. Lo importante es que la silicona llene todo el espacio de la junta sin dejar partes sin cubrir.
Si la junta es larga (como el borde de la bañera), hacelo de un tirón, sin cortar. Empezá de un extremo y andá hasta el otro sin parar. Si te parás a mitad de camino, se va a notar la unión.
5. Alisá la junta
Con el dedo mojado en agua con jabón (o con la esponja húmeda), pasalo suavemente a lo largo de la junta para alisar la silicona y que penetre bien en el espacio. El agua con jabón evita que la silicona se pegue al dedo. Pasá el dedo una sola vez, firme y parejo. Si pasás varias veces, desacomodás la silicona.
Si te equivocás o la junta quedó fea, no la toques más. Sacá todo, limpiá y volvé a aplicar de nuevo. Mejor perder un poco de silicona que dejar una junta despareja que se va a notar siempre.
6. Sacá la cinta de papel
Antes de que la silicona se seque, sacá la cinta de papel con cuidado, tirando en ángulo hacia atrás. No esperes a que se seque la silicona porque la cinta se va a pegar y al sacarla vas a arrancar pedazos de la junta. Sacala inmediatamente después de alisar.
Revisá que no haya quedado silicona fuera de la junta. Si ves algún exceso, limpiá con un trapo húmedo antes de que se seque.
7. Dejá secar bien
No uses la ducha, la bañera ni el lavamanos durante al menos 24 horas. La silicona necesita tiempo para curar. Si mojás la junta antes de tiempo, se ablanda, se despega y tenés que hacer todo de nuevo. Si podés esperar 48 horas, mejor.
Revisá la junta después del secado. Si ves algún espacio sin cubrir o alguna burbuja, aplicá un poco más de silicona en ese punto y alisá de nuevo con el dedo mojado.
Errores comunes que cometés si no sabés
Aplicar silicona nueva sobre la vieja. Si ponés silicona nueva arriba de la vieja con hongo, el hongo sigue creciendo abajo y a los pocos meses traspasa la capa nueva. Siempre sacá toda la silicona vieja primero.
No secar bien la superficie antes de aplicar. La humedad atrapada abajo de la silicona nueva evita que se adhiera y genera el ambiente perfecto para que vuelva el hongo. La superficie tiene que estar bien seca.
Usar silicona genérica en lugar de silicona para baños. La silicona común no tiene fungicida y el hongo crece mucho más rápido. Gastá unos pesos más en la específica para baños.
Aplicar la silicona cuando hace mucho frío. La silicona no se adhiere bien si la temperatura ambiente es baja. Lo ideal es aplicarla a más de 15 grados. Si hace mucho frío, calentá el cartucho en agua tibia antes de usar.
No usar guantes. La silicona fresca es difícil de sacar de la piel. Si te manchás las manos, no las laves con agua: frotá con un trapo seco y después lavá con alcohol o vinagre.
Tirar toda la junta sin revisar si hay filtraciones. Si la junta vieja estaba negra y además ves que el agua se filtra detrás de los azulejos cuando te bañás, puede haber un problema de impermeabilización que la silicona nueva no va a resolver. Revisá que no haya filtraciones activas antes de sellar.
Dejar espacios sin cubrir. Si la silicona no llena todo el espacio de la junta, el agua se mete por los huecos y genera hongo de nuevo. Asegurate de que toda la junta quede cubierta de forma pareja.
Cuándo llamar a un profesional
Si al sacar la silicona vieja encontrás que los azulejos están flojos o que hay un espacio grande entre la bañera y la pared, necesita reparación de albañilería antes de sellar. También si la junta está en un lugar de difícil acceso o si tenés dudas sobre cómo hacer el trabajo en una junta muy larga o con curvas complicadas.
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