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Cómo instalar una rejilla de ventilación en el baño
GUÍA DE HUMEDAD·8 min de lectura

Cómo instalar una rejilla de ventilación en el baño

Guía paso a paso para argentinos: instalá una rejilla de ventilación en el baño para eliminar humedad, hongos y mal olor sin llamar al albañil. Todo explicado sin vueltas para que quede bien a la primera.

El baño siempre está lleno de vapor

Terminás de bañarte y el espejo está completamente empañado. Las paredes están mojadas, el papel higiénico se humedece y aparecen manchas negras de hongo en las esquinas del techo. En invierno es peor porque no querés abrir la ventana y el vapor queda atrapado todo el día.

Muchos baños en Argentina no tienen ventilación natural suficiente o directamente no tienen ventana al exterior. La solución más práctica y económica es instalar una rejilla de ventilación que conecte con un conducto de salida al exterior o al caño de ventilación del edificio. Una rejilla bien instalada renueva el aire del baño sin tener que dejar la puerta abierta ni pasar frío.

Llamar a un albañil para que haga un agujero en la pared y ponga una rejilla te sale caro. Pero si te animás vos, el trabajo es sencillo: marcás, cortás, pegás y listo. No necesitás ser albañil ni tener herramientas eléctricas especiales para dejar una rejilla bien puesta que ventile el baño para siempre.

Herramientas que vas a necesitar

Todo esto lo tenés en tu casa o lo comprás barato:

  • Rejilla de ventilación con tapa regulable (de plástico o metal, medí la pared antes de comprar)
  • Lápiz o marcador
  • Cinta métrica o metro
  • Nivel burbuja (para que la rejilla quede derecha)
  • Taladro con mecha de widia (para pared de ladrillo o cemento)
  • Mecha de 6 u 8 milímetros (segun los tarugos)
  • Tarugos y tornillos (los que vienen con la rejilla o comprados aparte)
  • Destornillador Phillips
  • Martillo
  • Máscara o barbijo (para el polvo del taladro)
  • Opcional: amoladora con disco de corte si la pared es muy dura
  • Opcional: silicona selladora para el borde

Si no tenés taladro, podés alquilar uno por hora en las ferreterías.

Paso a paso para instalar la rejilla

1. Elegí el lugar correcto

La rejilla tiene que estar en la parte de arriba de la pared del baño, cerca del techo, porque el aire caliente y húmedo sube. Lo ideal es colocarla en la pared que da al exterior o a un pozo de ventilación del edificio. Si tu baño tiene una pared que da al exterior, ese es el lugar. Si no, buscá dónde está el caño de ventilación del edificio (preguntale al encargado o a un vecino).

La rejilla no debería quedar atrás de la puerta ni tapada por muebles o toalleros. Tiene que estar despejada para que el aire circule libremente. Marcá la posición con el lápiz a unos 20 centímetros del techo y centrada en la pared.

2. Medí y marcá los agujeros

Apoyá la rejilla contra la pared en la posición que elegiste. Usá el nivel para asegurarte de que esté derecha. Con el lápiz, marcá por dónde van los tornillos de sujeción. La mayoría de las rejillas tienen dos o cuatro agujeros para fijar.

Si la rejilla tiene un conducto que va hacia adentro de la pared (las rejillas con tubo), tenés que marcar también el contorno del agujero por donde va a pasar el conducto. Apoyá el tubo de la rejilla contra la pared y dibujá el círculo.

3. Hacé los agujeros en la pared

Con el taladro y la mecha de widia, perforá la pared en las marcas de los tornillos. Si la pared es de ladrillo o cemento, usá la función de percusión del taladro. Andá despacio y firme, sin forzar. Si encontrás mucha resistencia, puede que haya un ladrillo macizo: paciencia y seguí perforando.

Si la rejilla requiere un agujero grande para el conducto, usá la amoladora con disco de corte o una mecha corona del diámetro del tubo. Si no tenés ninguna de las dos, podés hacer varios agujeros chicos en el contorno del círculo y después romper el centro con el martillo. No es lo más prolijo pero funciona.

Usá barbijo durante toda la perforación porque el polvo de la pared es finito y molesto. Poné un trapo húmedo abajo para que el polvo no se vuele por todo el baño.

4. Colocá los tarugos

Una vez hechos los agujeros, limpiá el polvo con un trapo o con la aspiradora. Golpeá los tarugos de plástico dentro de los agujeros con el martillo hasta que queden al ras de la pared. Si el tarugo no entra, agrandá un poco el agujero con la mecha. Si entra muy flojo, poné un poco de cola vinílica en el tarugo antes de meterlo para que agarre mejor.

5. Fijá la rejilla a la pared

Apoyá la rejilla contra la pared, alineando los agujeros de los tornillos con los tarugos. Colocá los tornillos y apretalos con el destornillador Phillips. No aprietes como loco porque los tarugos de plástico se pueden zafar o la rejilla se puede deformar. Apretá hasta que quede firme contra la pared.

Si la rejilla tiene tapa regulable, asegurate de que la tapa quede del lado de adentro del baño. Parece obvio, pero mucha gente la pone al revés.

6. Sella los bordes

Pasá silicona selladora por todo el borde donde la rejilla toca la pared. Esto evita que entre aire por los costados y que el agua de la condensación se filtre detrás de la rejilla. Alisá la silicona con el dedo mojado en agua con jabón para que quede prolija. Dejá secar la silicona al menos 12 horas antes de manipular la rejilla.

La silicona también tapa los espacios feos si el agujero que hiciste quedó un poco más grande que el tubo de la rejilla. En ese caso, rellená bien con silicona y alisá.

7. Probá la ventilación

Una vez que la silicona está seca y la rejilla bien fijada, probá que funcione. Abrí la tapa regulable. Prendé la ducha con agua caliente unos minutos para generar vapor y fijate si el vapor sale por la rejilla. Si ves que el vapor se va hacia la rejilla y no se queda en el baño, la instalación funcionó.

Si la rejilla da a un conducto de ventilación del edificio, deberías sentir corriente de aire aunque no haya viento, porque los conductos de edificios tienen tiro natural. Si no sentís nada, revisá que el conducto no esté tapado con tierra de obra o escombros. Si está tapado, vas a tener que destaparlo con una varilla flexible o llamar al encargado del edificio.

Errores comunes que cometés si no sabés

Poner la rejilla muy abajo. Si la rejilla está cerca del piso, no va a ventilar bien porque el vapor caliente sube y escapa por arriba. La rejilla tiene que estar cerca del techo, a menos de 30 centímetros.

No verificar si hay cables o caños en la pared. Antes de agarrar el taladro, revisá si detrás de la pared pasan cables eléctricos o caños de agua. Usá un detector de cables (se consiguen baratos) o buscá planos del edificio. Perforar un cable te puede dar una descarga. Perforar un caño te inunda el baño.

Usar una rejilla muy chica para el tamaño del baño. Una rejilla de 10x10 centímetros no ventila un baño grande. Calculá el tamaño según el baño: para un baño chico, una rejilla de 15x15 alcanza. Para uno mediano o grande, de 20x20 o más.

Poner la rejilla sin conducto al exterior. Si la rejilla da a un tabique hueco pero no hay salida al exterior ni conducto de ventilación, no va a ventilar nada porque el aire queda atrapado adentro de la pared. Tiene que haber un camino libre hacia afuera.

Apretar demasiado los tornillos. Las rejillas de plástico se deforman si apretás los tornillos con mucha fuerza. Una vez que la rejilla está firme contra la pared, parás de apretar.

No usar nivel. Una rejilla torcida se nota un montón en la pared del baño. Siempre usá el nivel antes de marcar los agujeros. Son dos segundos y la diferencia es enorme.

Olvidarse de la tapa regulable. Si la rejilla tiene compuerta para abrir y cerrar, acordate de abrirla después de instalarla. Si la dejás cerrada, no ventila nada y todo el trabajo no sirvió para nada.

Cuándo llamar a un profesional

Si el baño no tiene ninguna pared que dé al exterior ni conducto de ventilación del edificio, instalar una rejilla no va a resolver el problema. En ese caso, consultá con un arquitecto o instalador si se puede hacer un conducto nuevo o si conviene poner un extractor eléctrico con salida forzada. También si tenés dudas sobre la estructura de la pared (si es de hormigón armado muy grueso) o si hay instalaciones eléctricas o de gas en la zona donde querés perforar.

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El baño ahora ventila bien. El espejo no se empaña, las paredes no tienen hongos, el vapor se va solito. Lo instalaste vos, sin albañil, sin vueltas, sin pagar visita.

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