Cómo aumentar la presión del agua en casa
No hay nada más frustrante que querer bañarse después de un día largo y que del termotanque salga un hilito de agua. O querer lavar los platos y tener que esperar cinco minutos para llenar la pava. La baja presión del agua es un problema muy común en las casas argentinas, sobre todo en los pisos altos de los edificios, en las casas de barrios donde la red de agua es vieja, o en zonas donde la presión de la calle no es suficiente. En esta guía te contamos todas las soluciones, desde las más sencillas hasta las más técnicas, ordenadas de menor a mayor complejidad.
Antes de empezar: ¿cuál es la causa de la baja presión?
No toda baja presión se soluciona de la misma manera. Primero tenés que entender por qué tenés poca presión. Las causas pueden ser muchas: la red de agua de la calle no da suficiente presión, las cañerías de tu casa están tapadas o son muy finas, los aireadores de las canillas están obstruidos por el sarro, el termotanque tiene el paso de agua reducido, o la llave de paso no está completamente abierta. Cada causa tiene una solución distinta, y si no diagnosticás bien, vas a gastar guita al pedo.
Una forma fácil de diagnosticar: abrí todas las canillas de la casa al mismo tiempo. Si en todas sale poca agua, el problema es general y probablemente viene de la calle o de la cañería principal. Si solo en una canilla sale poca agua, el problema está en esa canilla o en la derivación que la alimenta.
Solución 1: abrí bien la llave de paso
Parece una boludez, pero te vas a reír de la cantidad de veces que la llave de paso está medio cerrada. Revisá la llave de paso general de la casa (suele estar en la vereda, en el medidor, o en el ingreso de la cañería a la casa) y asegurate de que esté completamente abierta. También revisá las llaves de paso individuales de cada baño o cocina. A veces los albañiles o los plomeros dejan las llaves a medio cerrar y después uno no se acuerda.
Solución 2: limpiá los aireadores o percoladores
Los aireadores son esas piececitas que van en la punta de las canillas y mezclan agua con aire para dar una sensación de mayor caudal y evitar salpicaduras. Con el tiempo, el sarro y las partículas del agua tapan los agujeritos del aireador y reducen el caudal. Si la canilla tiene buena presión de agua fría pero sale poca, el aireador está tapado.
Para limpiarlo, desenroscá la punta de la canilla con la mano o con una pinza envuelta en un trapo para no rayarla. Sacá el aireador y desarmalo. Poné las piezas en vinagre blanco durante una hora para disolver el sarro. Si no tenés vinagre, usá jugo de limón. Pasále un cepillito de dientes viejo a las mallas para destapar los agujeritos. Enjuagá bien con agua y volvé a armarlo. Este simple paso suele mejorar el caudal notablemente.
Solución 3: revisá y limpiá los flexibles de las canillas
Las canillas modernas vienen con flexibles de goma trenzada que conectan la canilla con la cañería de la pared. Con el tiempo, estos flexibles se llenan de sarro por dentro o se doblan y se achatan, reduciendo el paso del agua. Si el flexible está doblado, enderezalo. Si tiene sarro, cambialo por uno nuevo. Los flexibles son baratos, los venden en cualquier ferretería, y cambiarlos es cuestión de cinco minutos. Eso sí: cerrá la llave de paso antes de desenroscar cualquier cosa, porque si no te vas a mojar todo.
Solución 4: cambiá las canillas viejas
Las canillas viejas de las casas antiguas tienen un paso de agua más chico que las modernas. Las canillas de bronce de hace cuarenta años tienen un diámetro interno muy reducido, y si a eso le sumás el sarro acumulado, el paso de agua es mínimo. Si vivís en una casa vieja y las canillas son originales, cambiarlas por canillas modernas de paso completo puede hacer una diferencia enorme. Buscá canillas que digan "paso completo" o "caudal libre". No son mucho más caras y mejoran el caudal enseguida.
Solución 5: descalcificá el termotanque o calefón
Si la baja presión es solo en el agua caliente pero el agua fría sale bien, el problema está en el termotanque o calefón. Con el tiempo, el sarro se acumula dentro del equipo y obstruye la salida de agua caliente. En los termotanques eléctricos, el sarro se acumula en el fondo y en la resistencia, y puede tapar la salida. En los calefones, la acumulación de sarro en el intercambiador de calor reduce el caudal.
Para descalcificar un termotanque eléctrico: cortá la luz del termotanque, cerrá la entrada de agua fría, conectá una manguera a la salida de agua caliente y abrí una canilla de agua caliente para que entre aire. Abrí la válvula de descarga del termotanque para vaciarlo. Una vez vacío, llenalo con una solución de agua y vinagre (o desincrustante para termotanques, que venden en las ferreterías) y dejala actuar unas horas. Después enjuagá bien y volvé a llenarlo. Si no te animás, llamá a un gasista matriculado para que lo haga.
Solución 6: instalá una bomba presurizadora
Si ninguna de las soluciones anteriores funciona y la presión sigue siendo baja en todo la casa, probablemente la presión de la red de agua de la calle no es suficiente para tu casa. En Argentina, en muchos barrios la presión de la red es baja, sobre todo en los horarios pico o en los pisos altos. La solución técnica es instalar una bomba presurizadora.
Una bomba presurizadora es un equipo que se instala en la entrada de agua de la casa y aumenta la presión del agua a un valor constante, generalmente entre 2 y 4 bares. Hay dos tipos principales: las bombas centrífugas comunes, que arrancan cuando detectan que abrís una canilla, y los sistemas hidroneumáticos, que mantienen la presión constante con un tanque de membrana.
Instalar una bomba presurizadora no es un trabajo para cualquiera. Necesitás conocimientos de plomería y electricidad, o la podés hacer instalar por un plomero matriculado. Los pasos generales son: elegir un lugar seco y ventilado para la bomba (cerca de la entrada de agua de la casa), cortar la cañería, instalar las válvulas de retención y de paso, conectar la bomba a la cañería, y conectarla a la corriente eléctrica con su propia llave térmica y disyuntor diferencial.
El costo de una bomba presurizadora varía según la marca y la potencia. Para una casa de dos pisos con tres baños, una bomba de media pulgada con potencia de 500 a 800 watts suele ser suficiente. Las marcas más comunes en Argentina son DAB, Pedrollo e ICA. Antes de comprar, consultá con un profesional para saber cuál es la bomba adecuada para tu instalación.
Solución 7: cambiá las cañerías viejas
Si tu casa tiene cañerías de hierro galvanizado o de plomo (las casas muy viejas), con el tiempo se llenan de óxido y sarro por dentro y el diámetro interno se reduce drásticamente. Las cañerías de hierro de hace cuarenta años pueden tener el interior casi tapado por completo. La solución definitiva es cambiar las cañerías por caño de polipropileno (PPR) o PVC, que no se oxidan ni acumulan sarro.
Cambiar las cañerías de toda la casa es una obra grande y cara, pero los resultados son espectaculares. Si no podés hacer todo junto, empezá por la cañería principal de entrada y después hacé las derivaciones de a poco. Consultá con un plomero matriculado para que te asesore sobre el tipo de caño y el diámetro adecuados.
Solución 8: instalá un tanque de reserva y un sistema hidroneumático
Si vivís en un edificio o en una zona donde el agua corta seguido, una solución integral es instalar un tanque de reserva en el techo con un sistema hidroneumático. El tanque acumula agua durante la noche o cuando hay presión, y el sistema hidroneumático mantiene la presión constante en toda la casa usando el tanque de reserva. Es una solución más cara pero te garantiza presión constante independientemente de la red de la calle.
Cuándo la presión de la calle es el problema
En algunos barrios de Argentina, la presión del agua de la red es simplemente baja. Esto lo podés verificar preguntándole a los vecinos. Si todos en la cuadra tienen el mismo problema, no hay mucho que puedas hacer del lado de la red. En ese caso, la única solución es un tanque de reserva con bomba presurizadora o un sistema hidroneumático.
Consejos finales
Antes de comprar una bomba o de romper paredes, probá las soluciones más sencillas: abrí todas las llaves de paso, limpiá los aireadores, revisá los flexibles. Muchas veces el problema se soluciona con un rato de paciencia y un poco de vinagre. Si después de probar todo esto la presión sigue siendo baja, consultá con un plomero matriculado. En Argentina los plomeros tienen que estar registrados y pueden hacer instalaciones nuevas o modificar las existentes. No te la juegues con instalaciones de agua mal hechas, porque una pérdida de agua puede arruinar las paredes, los pisos y hasta la estructura de la casa.