Cómo limpiar los filtros del aire acondicionado
Con los veranos que se vienen en Argentina, el aire acondicionado pasa de ser un lujo a ser una necesidad. Pero muchos nos olvidamos de que el equipo necesita mantenimiento para funcionar bien. El mantenimiento más importante y más fácil de hacer es limpiar los filtros. Un filtro sucio puede hacer que el aire acondicionado consuma hasta un 30 por ciento más de energía, enfríe menos, tire mal olor y hasta se rompa. En esta guía te vamos a enseñar a limpiar los filtros de tu aire acondicionado paso a paso, tanto si es split como si es de ventana.
Cada cuánto hay que limpiar los filtros
La frecuencia depende del uso y del ambiente. Si usás el aire todos los días en verano, lo ideal es limpiar los filtros cada quince días o una vez por mes. Si lo usás poco, cada dos o tres meses está bien. Si tenés mascotas, fumás en el ambiente, o vivís en una zona con mucho polvo (como el conurbano bonaerense en época de tierra), limpiá los filtros cada semana o cada diez días. Un filtro sucio se nota porque el aire acondicionado tira menos aire, el caudal se siente más débil y el equipo hace más ruido.
Por qué es importante limpiar los filtros
El filtro del aire acondicionado es como la nariz del equipo. Atrapa el polvo, los pelos, el polen y otras partículas del aire para que no entren al equipo y no los respires vos. Si el filtro está sucio, pasa lo siguiente: el equipo tiene que trabajar más para mover el aire porque el filtro está obstruido, lo que aumenta el consumo de luz y desgasta el motor del ventilador. El flujo de aire se reduce, el equipo enfría menos y se queda corto para el ambiente. Las partículas atrapadas en el filtro húmedo generan hongos y bacterias, que son las responsables del olor a humedad cuando prendés el aire. Y cuando al fin limpiás el filtro, el equipo funciona mucho mejor y tirá un aire más fresco y limpio.
Cómo limpiar los filtros de un aire acondicionado split
El split es el tipo de aire más común en Argentina. La limpieza de los filtros la podés hacer vos mismo sin herramientas complicadas. Primero, apagá el equipo desde el control remoto y desenchufalo de la corriente. Nunca trabajes con el equipo enchufado. Abrí la tapa del panel frontal del evaporador (la unidad que está adentro de la habitación). Por lo general la tapa se abre tirando de los costados o de una pestaña en el centro. En algunos modelos hay que presionar unos botones a los costados.
Una vez abierta la tapa, vas a ver los filtros. En la mayoría de los splits hay dos filtros largos, uno a cada lado. Sacalos deslizándolos hacia arriba o tirando de ellos según el modelo. Algunos tienen un pequeño seguro o trabita que hay que soltar.
Ahora viene la limpieza. Llevá los filtros al baño o a la pileta de la cocina. Pasalos bajo el chorro de agua fría del lado contrario al que entra el aire (es decir, del lado sucio hacia el lado limpio). No uses agua caliente porque los filtros se pueden deformar. Usá un cepillo de cerdas suaves (como un cepillo de dientes viejo o un cepillo de uñas) para restregar suavemente la superficie del filtro, siempre del lado sucio. No uses cepillos duros ni esponjas metálicas porque rompés la malla del filtro.
Si los filtros están muy sucios o tienen grasa, podés usar un poco de detergente suave. Poné un poquito de detergente en un recipiente con agua fría, sumergí los filtros y dejalos en remojo diez minutos. Después enjuagalos bien con abundante agua para que no quede detergente, porque si queda, después el equipo va a tirar olor a jabón.
Después de enjuagar, sacudí los filtros para sacar el exceso de agua. No los retuerzas ni los dobles, porque la malla se puede romper. Dejalos secar al aire en un lugar ventilado, pero no al sol directo porque los filtros de plástico se pueden deformar con el calor. Tampoco los pongas en el horno ni uses secador de pelo. Dejalos secar naturalmente hasta que estén completamente secos. Un filtro húmedo va a generar olor a humedad y moho.
Mientras los filtros se secan, aprovechá para limpiar el interior del equipo. Con un trapo húmedo o un paño de microfibra, pasale al panel frontal, a las aletas del evaporador (con cuidado, que son finitas y se doblan fácil), y al área donde van los filtros. No uses productos de limpieza agresivos porque pueden dañar los componentes electrónicos.
Cuando los filtros estén completamente secos, volvé a colocarlos en su lugar. Fijate que queden bien encajados y que la tapa cierre correctamente. Enchufá el equipo, prendelo y verificá que funcione bien. Vas a notar la diferencia en el caudal de aire y en la frescura.
Cómo limpiar los filtros de un aire acondicionado de ventana
Los aires de ventana también tienen filtros. Por lo general están en el panel frontal, justo donde entra el aire. Algunos modelos tienen una rejilla que se saca completa, otros tienen filtros individuales. El proceso de limpieza es similar al del split: sacá los filtros, lavalos con agua fría y cepillo suave, dejalos secar, y volvé a colocarlos.
La diferencia principal es que los aires de ventana suelen tener un filtro más grande y a veces tienen una esponja además del filtro de malla. La esponja se limpia de la misma manera, con agua y detergente suave. Si la esponja está muy deteriorada o rota, comprá una nueva en una casa de repuestos de electrodomésticos.
Cómo limpiar los filtros de un aire acondicionado portátil
Los aires portátiles también tienen filtros que hay que limpiar. Por lo general tienen uno o dos filtros: un filtro de malla (similar al del split) y a veces un filtro de carbón activado que ayuda a eliminar olores. El filtro de malla se limpia igual que los otros: con agua fría y cepillo suave. El filtro de carbón activado no se puede lavar con agua, porque el carbón se arruina. Ese filtro hay que reemplazarlo cada seis meses o cuando el equipo empieza a tirar olor. Consultá el manual de tu equipo para saber qué tipo de filtro de carbón necesitás.
Qué no hacer al limpiar los filtros
Hay algunos errores que la gente comete y que pueden dañar el equipo. No uses lavandina, amoníaco ni productos químicos fuertes para limpiar los filtros porque pueden dañar el material del filtro y los componentes internos del equipo. No laves los filtros en el lavavajillas porque el agua caliente y los detergentes fuertes los deforman. No uses el equipo sin filtros porque el polvo entra directamente al evaporador y al motor y puede dañarlos. No instales los filtros húmedos porque el agua se filtra al equipo, genera cortocircuitos y moho.
Señales de que los filtros están muy sucios
Si no limpiás los filtros regularmente, el equipo te va a dar señales. El aire sale débil, parece que el equipo está "forcejeando". El equipo enfría poco o tarda mucho en enfriar. Se escuchan ruidos extraños, como silbidos o zumbidos, porque el aire pasa con dificultad. Sale mal olor cuando prendés el aire, un olor a humedad o a cerrado. El equipo consume más electricidad, lo que se nota en la boleta de EDENOR, EDESUR o la cooperativa eléctrica de tu zona. El evaporador (la parte de adentro) se congela porque el flujo de aire no es suficiente, y el equipo tira agua o gotea.
Limpieza profesional del aire acondicionado
La limpieza de los filtros la podés hacer vos, pero una vez por año conviene llamar a un técnico para que haga una limpieza más profunda del equipo. El técnico limpia el evaporador, el condensador, la bandeja de desagüe, las mangueras de drenaje y los ventiladores. Esta limpieza profunda elimina el sarro, el polvo acumulado en el interior y los hongos que los filtros no atrapan. En Argentina hay muchos técnicos que ofrecen este servicio por precios accesibles.
Conclusión
Limpiar los filtros del aire acondicionado es una de esas tareas de mantenimiento que todos podemos hacer y que tiene un impacto enorme en el rendimiento del equipo. Te lleva quince minutos, no requiere herramientas especiales, y alarga la vida útil del equipo varios años. No esperes a que el aire empiece a andar mal para acordarte de los filtros. Poné una alarma en el celular cada mes para recordar limpiarlos. Tu bolsillo, tu equipo y el ambiente te lo van a agradecer.