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Electricidad·6 min de lectura

Cómo cambiar una llave de luz

Cambiar una llave de luz es más fácil de lo que pensás. Te mostramos los tipos de llaves que existen y cómo reemplazarlas paso a paso.

Cómo cambiar una llave de luz

La llave de luz es uno de esos componentes de la casa que más uso tiene y que con el tiempo termina aflojándose, haciendo mal contacto o directamente dejando de funcionar. Cambiarla es un laburo sencillo que cualquier persona puede hacer con las herramientas básicas y un poco de cuidado. En esta guía te vamos a contar paso a paso cómo cambiar una llave de luz en tu casa, incluyendo los distintos tipos que existen en Argentina y cómo identificar cuál necesitás.

Tipos de llaves de luz

Antes de comprar la llave nueva, tenés que saber cuál necesitás. En las casas argentinas hay varios tipos según cómo querés controlar la luz:

Llave de un punto (o llave simple): Es la más básica. Tiene dos contactos y prende o apaga una luz desde un solo lugar. Se usa en habitaciones, baños chicos, pasillos cortos. Tiene dos cables: la fase que entra y el cable que va a la lámpara.

Llave de dos puntos (o llave combinación): Se usa para controlar una misma luz desde dos lugares diferentes. Por ejemplo, en un pasillo largo, ponés una al principio y otra al final. También es común en dormitorios, una al lado de la puerta y otra al lado de la cama. Estas llaves tienen tres contactos y tres cables.

Llave de tres puntos (o llave de cruce): Se usa cuando querés controlar una luz desde tres o más lugares. Por ejemplo, un pasillo muy largo con una entrada, una salida y un punto intermedio. Necesitás dos llaves de dos puntos en los extremos y una de cruce en el medio.

Llave con combinación de enchufe: Es un solo mecanismo que tiene una llave y un enchufe integrados. Se usa mucho en baños y cocinas donde no hay mucho espacio en la pared.

Llave con luz piloto (o llave luminosa): Tiene una lucecita adentro que se prende cuando la llave está apagada, para que la puedas encontrar en la oscuridad. Es útil en pasillos o dormitorios.

Herramientas necesarias

Para cambiar una llave de luz vas a necesitar:

  • Destornillador Phillips (estrella) y uno plano, con mango aislado
  • Buscapolo o detector de tensión, obligatorio por seguridad
  • Pinza de electricista (opcional, por si hay que pelar cables)
  • Cinta aisladora de buena calidad
  • La llave nueva, del tipo correcto

Paso 1: Cortar la luz

No importa si vas a cambiar una sola llave y pensás que es fácil, siempre cortá la corriente. Andá al tablero y bajá la térmica que alimenta el circuito de iluminación de esa habitación. Si no sabés cuál es, lo mejor es bajar la térmica general. Después agarrá el buscapolo y verificá que no haya tensión en los contactos de la llave. Apoyá el buscapolo en cada uno de los tornillos de los bornes. Si no se prende la luz del buscapolo, estás listo. Si se prende, revisá bien cuál es la térmica que tenés que cortar.

Paso 2: Sacar la llave vieja

Las llaves de luz tienen una tapa que se saca haciendo palanca con un destornillador plano. En los modelos modernos la tapa tiene unas pequeñas ranuras en los costados donde metés el destornillador y hacés presión suave hasta que salta. En los modelos más viejos, la tapa tiene dos tornillos visibles. Una vez que sacaste la tapa, vas a ver el mecanismo de la llave sujeto a la caja de embutir con dos tornillos, uno arriba y otro abajo. Aflojalos y tirá suavemente del mecanismo hacia afuera. No tires fuerte porque los cables pueden ser cortos y se pueden arrancar.

Paso 3: Identificar los cables y la conexión

Acá tenés que prestar atención para no confundirte después. Los cables que llegan a la llave son:

  • Fase: Es el cable que trae la corriente, generalmente marrón, negro o rojo. Puede ser que la fase llegue directo a la llave o que venga de otra llave si es un circuito combinado.
  • Retorno de la lámpara: Es el cable que va desde la llave hasta la lámpara. No tiene un color estándar, pero suele ser marrón claro, blanco o del mismo color que los otros cables. No lo confundas con el neutro.
  • Cables de combinación: Si es una llave de dos o tres puntos, vas a tener cables adicionales que conectan las llaves entre sí. En Argentina lo más común es que sean de color marrón o negro.

Antes de desconectar nada, sacale una foto con el celular o dibujá un esquema de qué cable va a cada borne. Esto te va a salvar si después no te acordás cómo iba.

Paso 4: Desconectar la llave vieja

Aflojá los tornillos de los bornes de la llave vieja y sacá todos los cables. Fijate si las puntas de los cables están en buen estado. Si el cobre está negro o quebradizo, cortá esa parte con la pinza y pelá un tramo nuevo de unos 8 mm. Si el cable está muy corto y no llegás a hacer la conexión, vas a tener que empalmar un pedazo de cable nuevo usando una ficha de empalme o bornera.

Paso 5: Conectar la llave nueva

Agarrá la llave nueva y conectá los cables en el mismo orden en que estaban conectados en la llave vieja. Si la llave nueva tiene marcas, fijate que suele indicar dónde va la fase (L) y dónde van los retornos. Para una llave simple de un punto, no importa qué cable pongas en cada borne porque es un interruptor, pero sí importa la polaridad si querés que la llave corte la fase y no el neutro. Lo correcto es que la fase entre por un borne y el cable de retorno salga por el otro.

Para las llaves de dos puntos (combinación), la cosa cambia. Estas tienen tres bornes. El borne común (generalmente marcado con una L o una flecha) recibe la fase. Los otros dos bornes son los de salida hacia la otra llave. Si te equivocás, la llave no va a funcionar bien y las luces se pueden prender y apagar al revés o no andar.

Paso 6: Montar la llave en la caja

Una vez conectada, doblá los cables hacia atrás con cuidado y meté el mecanismo dentro de la caja de embutir. Ajustá los dos tornillos de fijación. No ajustes de más porque la caja de plástico se puede partir. Colocá la tapa nueva y ajustá el tornillo (o presioná si es a presión).

Paso 7: Probar

Volvé al tablero y levantá la térmica. Probá la llave varias veces. Si prende y apaga bien, todo ok. Si no funciona, cortá la corriente de nuevo y revisá las conexiones. El error más común es confundir los cables en una llave de combinación. Si la luz queda siempre prendida o no responde, probablemente intercambiaste los cables de los bornes de salida.

Un consejo sobre las llaves combinadas

Si estás cambiando una llave de dos puntos, antes de comprar la nueva asegurate de que tenga la misma cantidad de bornes que la vieja. Las llaves combinadas modernas suelen tener tres bornes, pero algunas viejitas tenían cuatro. Si comprás una de tres y la vieja tenía cuatro, no te va a funcionar. Llevá la llave vieja a la casa de electricidad para comparar.

Cambiar una llave de luz es uno de esos arreglos que te dan satisfacción y te ahorran plata. Con paciencia y siguiendo estos pasos, lo vas a resolver sin problemas.

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