Cómo instalar un ventilador de techo paso a paso
Con los calores que hace en Argentina, un ventilador de techo no es un lujo: es una necesidad. Instalarlo vos mismo te puede ahorrar una buena plata y te da la satisfacción de haberlo hecho con tus propias manos. En esta guía te cuento todo lo que tenés que saber, desde las herramientas hasta los detalles eléctricos, para que te quede bien firme y sin peligro.
Tipos de ventilador de techo
Primero lo primero: no todos los ventiladores de techo son iguales. En el mercado argentino vas a encontrar básicamente dos tipos. Los ventiladores con cadena o pull-chain son los clásicos, vienen con una cadenita para prenderlos y cambiarlos de velocidad. Son más económicos y fáciles de instalar porque no requieren cableado adicional para el control de velocidad. El otro tipo son los ventiladores con control remoto, que traen un receptor que va escondido en el techo y un control para manejar la velocidad y la luz desde abajo. Son más cómodos pero un poco más caros y la instalación es ligeramente más compleja porque el receptor necesita espacio dentro de la caja del techo.
También hay que considerar el diámetro. Para un cuarto de hasta 12 metros cuadrados, un ventilador de 42 pulgadas va bien. Para ambientes de hasta 20 metros cuadrados, uno de 52 pulgadas. Y para espacios grandes tipo living comedor de 30 metros o más, un ventilador de 56 pulgadas o incluso dos ventiladores chicos distribuidos en el ambiente.
Herramientas y materiales que vas a necesitar
No necesitás un taller mecánico para instalar un ventilador de techo, pero sí algunas herramientas básicas. Conseguí un destornillador philips y uno plano, una llave inglesa ajustable o un juego de llaves Allen (el ventilador suele traer su propia llave Allen), un buscapolos para verificar que no haya corriente, una pinza de electricista para pelar cables y hacer conexiones, cinta aislante de buena calidad (no compres la más barata que se derrite con el calor), una escalera firme que te permita llegar cómodamente al techo, y un taladro con mecha para madera o metal según el tipo de techo que tengas.
En cuanto al ventilador, fijate que venga con el kit de instalación completo: el soporte de montaje o bracket, el caño bajista, las aspas, el kit de luces si trae, el control remoto si aplica, y los tornillos correspondientes. Además vas a necesitar una caja de techo aprobada para ventilador. Las cajas plásticas comunes no sirven porque el ventilador pesa y vibra. Tiene que ser una caja metálica con bulones especialmente diseñada para soportar el peso de un ventilador de techo.
Preparación del techo: el paso más importante
Antes de agarrar el ventilador nuevo, tenés que asegurarte de que el techo pueda bancar el peso. Un ventilador de techo pesa entre 5 y 10 kilos, y cuando está funcionando genera vibraciones que pueden aflojar una instalación precaria.
Si en el techo ya hay una caja para artefacto de luz, probablemente sea una caja octogonal de plástico. Esas cajas no están diseñadas para soportar peso y se pueden romper. Lo correcto es reemplazarla por una caja metálica para ventilador, que tiene bulones especiales y soportes que se fijan a la estructura del techo. Para instalarla, tenés que cortar la luz general, sacar la caja vieja, y fijar la nueva a la viga del techo con los tirafondos que vienen en el kit. Si tenés un cielorraso de durlock, necesitás un soporte especial de abanico que va sujeto a la perfilería metálica.
Si el techo es de losa, vas a tener que hacer la instalación con tarugos y bulones de expansión. Hacé los agujeros con el taladro y usa tarugos Fisher de 8 mm como mínimo. No uses tarugos comunes de plástico porque no aguantan.
Conexión eléctrica
Acá viene la parte que más miedo da, pero si seguís los pasos no hay problema. Primero, cortá la llave térmica del circuito de luces. Usá el buscapolos para verificar que no haya corriente en los cables del techo.
En Argentina, los colores de los cables suelen ser: fase (marrón, rojo o negro), neutro (celeste o blanco), y tierra (verde y amarillo). En las instalaciones viejas puede ser todo del mismo color, así que si no estás seguro, medí con el buscapolos cuál es la fase.
El ventilador de techo típico tiene estos cables: uno negro o marrón que es la fase del motor, uno blanco que es el neutro, uno azul (si trae luz) que es la fase de la lámpara, y uno verde o verde-amarillo para la tierra.
Conectá los cables del ventilador con los del techo usando borneras o fichas de conexión. No te confíes solo de la cinta aislante, las borneras son más seguras. Uní la fase del techo con la fase del motor (negro) y la fase de la luz (azul) si tenés las dos. Si querés que la luz y el motor funcionen por separado, necesitás tener dos llaves de luz independientes en la pared. Si no, las conectás juntas y van a funcionar con la misma llave. Después conectá el neutro del techo con el blanco del ventilador, y la tierra con el cable verde.
Armado del ventilador
Cada marca tiene su sistema de armado, pero en líneas generales los pasos son los mismos. Primero montás el bracket o soporte de techo con los bulones que vienen en la caja. Asegurate de que quede bien firme y nivelado, porque si queda torcido el ventilador va a hacer ruido y a bailar.
Después pasá los cables del ventilador por el caño bajista y ajustalo al motor. Colgá el motor en el bracket, que suele tener un gancho o sistema de enganche para que puedas soltar las manos mientras hacés las conexiones. Conectá los cables que pasan por el caño con los cables del techo usando las borneras. Subí el motor y fijalo al bracket con los tornillos correspondientes. Fijate de no pinchar los cables al ajustar.
Una vez que el motor está firme, armá las aspas. Lo ideal es armarlas sobre una mesa para no tener que laburar en el techo. Atornillá cada aspa al brazo correspondiente y después fijá los brazos al motor. Apretá bien los tornillos pero sin pasarte, que podés pelar la rosca. Verificá que las aspas giren libremente y no choquen contra el cuerpo del ventilador.
Si el ventilador trae kit de luces, instalalo según las instrucciones de la marca. Por lo general va conectado en la parte inferior del motor con sus propios cables y tornillos. No te olvides de poner las lámparas antes de colocar la pantalla.
Probá el ventilador antes de cerrar todo
Antes de subir la escalera y darlo por terminado, dale un toque de corriente y probalo. Subí la térmica y encendé la llave de luz. Probá las velocidades y fijate que las aspas giren en el sentido correcto. En verano las aspas tienen que girar en sentido antihorario (que el aire tire para abajo). En invierno tienen que girar en sentido horario para empujar el aire caliente que se acumula en el techo hacia abajo. La mayoría de los ventiladores tienen un switch en el cuerpo del motor para cambiar el sentido de giro.
Si hace ruido o vibra, apagalo y revisá que todas las conexiones estén bien ajustadas. Un ventilador mal equilibrado no solo jode con el ruido sino que puede aflojar la instalación con el tiempo.
Consejos finales
Si después de instalarlo el ventilador hace ruido, probablemente falta ajustar algún tornillo o las aspas no están balanceadas. Muchos ventiladores vienen con un kit de balanceo con unos pesitos que se pegan en las aspas para igualar el peso. Si no trae, podés usar una moneda con cinta doble faz como trucho.
No te olvides de que el ventilador tiene que estar como mínimo a 2,10 metros del piso para no lastimar a nadie. Si el techo es bajo, buscá un modelo bajo perfil que se monta casi pegado al techo.
Con estos pasos, ya deberías tener tu ventilador funcionando sin problemas. Es un trabajo que te lleva una tarde y te cambia la vida en los días de calor.